
Pero cuando cumplió la edad en que debía convertirse en reina, muchas
hadas dudaron que pudiera ser una buena reina con tal discapacidad.
Tanto protestaron y discutieron, que Adalina tuvo que aceptar someterse a
una prueba en la que tendría que demostrar a todos las maravillas que
podía hacer.
La pequeña hada se entristeció muchísimo. ¿Qué podría hacer, si
apenas era mágica y ni siquiera podía llegar muy lejos con sus cortas
piernitas? Pero mientras Adalina trataba de imaginar algo que pudiera
sorprender al resto de las hadas, sentada sobre una piedra junto al río,
la noticia se extendió entre sus amigos los animales del bosque. Y al
poco, cientos de animalillos estaban junto a ella, dispuestos a ayudarla
en lo que necesitara.
- Muchas gracias, amiguitos. Me siento mucho mejor con todos vosotros
a mi lado- dijo con la más dulce de sus sonrisas- pero no sé si podréis
ayudarme.
- ¡Claro que sí! - respondió la ardilla- Dinos, ¿qué harías para sorprender a esas hadas tontorronas?

- ¡Pues la tendrás guardada en otro sitio! ¡Mira! -gritó ilusionada una
vieja tortuga que volaba por los aires dejando un rastro de color verde a
su paso.

Adalina fue aclamada como Reina de las Hadas, a pesar de que ni
siquiera ella sabía aún de dónde había surgido una magia tan poderosa. Y
no fue hasta algún tiempo después que la joven reina comprendió que
ella misma era la primera de las Grandes Hadas, aquellas cuya magia no
estaba guardada en sí mismas, sino entre todos sus verdaderos amigos.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán
Camisetas de niña By S
MATERIALES:
- Camisetas básicas de colores
- Tela Hadas Michael Miller
- Fliselina doble cara para pegar las telas a la camiseta
- Tachuelas pequeñas
- Cinta de terciopelo
- Botones y flor de resima para decorar
No hay comentarios:
Publicar un comentario